
No importa cuánto hagas tú, cuánto trabajes ni el esfuerzo que pusiste, nada cambiará, una mentira no se vuelve realidad sólo porque la repites muchas veces.
Sin que yo merezca el mérito había logrado dejar de amarte, de la forma en que solía hacerlo, todo lo que significabas se convirtió en un buen recuerdo, sentía paz con respecto a ti. Pero ayer cambiaste todo, deseo que tus sueños se hagan realidad, que conozcas el engaño y la traición esta vez no desde ti, sino hacia ti.
Deseo que me borres de tus planes, de tus sueños, de tu fotos, de tus versos...
Gracias a ti descubrí que la culpa y la condena fue lo único que nos unió algún día, espero te quede claro lo que representas en mi vida.
Dulces sueños.....
