domingo, 4 de julio de 2010

Aprovechando el insomnio


Es delicioso poder tener una siesta un domingo por la tarde y prepararse para lo dura que será la semana, lo feo es cuando llegan las doce de la noche y consigo dormir…
Ya leí, hablé con mi amado pero aún así no llega el sueño, probaré con un té recargado de valeriana…
Ya es casi un año desde que estoy viviendo sola, muchas cosas han pasado en mi vida y siento que muchas han cambiado, desde hace dos meses me mudé de ciudad y todo acá es distinto, como si se hubiera acabado la diversión y los amigos…
Hay cosas con las que no contaba cuando planeaba vivir sola, hubo mucho apoyo de parte de mis amigos para tomar esta decisión, pero luego siento que quedé sola, y es totalmente aceptable porque  cada uno tiene que vivir su propia vida y atender sus propios asuntos. Hay noches como hoy precisamente, en las que tengo miedo de estar sola, pensando en lo peligrosa  que es la ciudad y que nadie está a salvo ni en su propia casa.
Pero ha servido todo esto, no me arrepiento de haberme arriesgado, aún así gracias a Dios en todo momento ha puesto personas buenas en mi camino, que desinteresadamente están ayudándome de una u otra forma, que están dando su apoyo, personas que ya sea con relaciones fugaces o permanentes han aportado en quien soy hoy. Sin duda que no soy la misma que hace un año, he ganado seguridad e independencia hasta cierto punto, el silencio que me caracterizaba va disminuyendo poco a poco, hace poco pensaba que de pronto esa sea la razón por la que ya no escribo tanto, porque ahora puedo expresarme más verbalmente, claro que aún cuesta. Pero no todos mis cambios han sido positivos he cometido cantidad de errores de los que estuve a salvo en el último trienio.   
Entre las cosas impresionantes están que mi cilindro de gas que compré hace un año todavía no se acaba, (risa) estoy empezando a creer que es milagroso. Ya cometo menos errores en la compra de los alimentos, ya no compro tanto ni compro cosas que se pierden por fecha de caducidad, aún así no soy nada parecido a lo mejor administrando mis finanzas.
No sé porqué diferentes ideas en este momento pasan por mi cabeza, así que pueden ver que los temas no están relacionados el uno con el otro, y ni siquiera tienen un orden específico, es como estoy ahora. Ayer escuchaba a alguien que hablaba sobre Dios y sobre quienes somos, algo con lo que me sentí identificada puesto que me sentía abandonada por la gente que quiero y conozco y que están lejos, en mi más alta actitud de “Morelia” escuchaba lo que no quería escuchar. El hombre animaba a dejar de quejarnos y dejar de lado justo aquella actitud,  queriendo tener la atención siempre de todos por lo “injusta” que es la vida con nosotros. Animaba a encontrar en Dios eso que necesitamos, ese aliento, ese ánimo, llenarnos de Dios y empezar a ayudar a otros mostrando el amor que hemos recibido, orando por ellos como otros lo hicieron por nosotros… Y pues me llegó como la retada que necesitaba… hoy fue bueno escuchar a Maritza diciendo que su cuñado que se encontraba en coma empezó a reaccionar un día después que oramos por él y que cuando ella escuchó esa noticia recordaba la oración de hace dos semanas… Me ayuda a reconocer que aunque yo crea que yo no puedo hacer nada para que otros crean, Dios si puede hacerlo…

martes, 22 de junio de 2010

Desnudez

Andaba descalza y ya con mis pies heridos
Había recorrido ya varios caminos
Habría mil veces, mi humanidad caído
Si no fuera por aquel bastoncito fino.

Andaba descalza adivinando destinos
Por piedras pequeñas y delgados espinos
Mis pies sangrantes se guardaban quejidos
Mientras se apoyaban mis manos, en aquel bastón fino.

Andaba descalza y los harapos vendidos
A cambio de pan y un poco de vino
Se acababa el vino mientras descartaba destinos
Con desprecio miraban mi cuerpo entumecido.

Estaba tan débil mas continuaba el camino
En busca de ropas, pan y un poco de vino,
Sentía dar vueltas como en un laberinto
Mientras todos miraban el transcurrir de mi vicio.

Mi alma ansiaba encontrar aquel sitio
Que me devolviera la vida y regalara vestidos
Que sanara mis heridas y concediera equilibrio
Para no depender de aquel bastón fino.

Todo mi cuerpo requería un descanso
Y mis pasos entre el uno y el otro, no dejaban espacio
Se cerraron mis ojos, se desplomaron mis brazos
Mi bastón, el que era mi apoyo, rodó como un vaso.

Como el final de un sueño que a nadie ha gustado
Mi cuerpo yacía, desnudo y descalzo
Con los últimos latidos esperaba una mano,
Una mirada sin morbo, y la senda que no había caminado.

sábado, 22 de mayo de 2010

30

Ella es fuerte como un roble
mas su corazón a todos enamora,
él es de la casa el hombre
con sus manos bellas artes elabora.

Ella me ha enseñado a amar,
a cuidar de los demás, siempre a soñar
él me ha enseñado honestidad,
a nadar en el mar y a caminar.

Ella se ha ido pero ha vuelto
él con su regreso luce contento,
él se fue también solo por días,
ella astuta lo siguió con alegría.

Ella por los cinco la vida daría,
él por cinco la vida perdería.
Así con ciento de bondades es mi madre
aún tengo que aprender de mi gran padre.

He visto en él sus ojos tristes
porque en ella su vida pinta grises,
he visto en ella un gran orgullo
porque Dios aún los tiene juntos.

Enloquezco al ver sus manos entrelazadas
agradezco a Dios por sus vidas restauradas
tres décadas de recuerdos y aventuras
tres décadas de una dura lucha.

Miedo


¿Qué harías tú en mi lugar
Aquí con la misma soledad
Aquí con este miedo a construir
y con hartas ganas de escapar?

¿Qué harías tú, si al caminar
te levantas y vuelves a tropezar
y por más que lo intentas
no consigues la mirada levantar?

¿Qué harías si las puertas
que tantas veces tocaste
hoy se muestran abiertas
y el camino hacia ellas de cuchillas está cubierto?

¿Qué harías con el miedo
que de voces llena tu cabeza
Qué harías si pese a ese miedo,
tu corazón se inquieta?

viernes, 23 de abril de 2010

Retos

Cuando tenía 14 años, justo hace 14 años, nos mudamos a la capital, no hubo oportunidad de despedirse de los amigos, de los vecinos porque supuestamente vinimos con intenciones vacacionales, una vez acá, no regresé sino después de dos años. El cambio fue más que difícil, recuerdo que no alcanzaba a entender, por el dialecto de la gente, lo que decían, lloraba en silencio en las clases de Literatura, Inglés, Ciencias y Sociales. Recibía cartas y fotos de amigos que siempre tenían la esperanza de que yo volviese un día. Pasaron dos duros y largos años para que yo empezara a ver la belleza de esta tierra, considerar amigos a amistades que llevaban ya días de haber comenzado. Cuando he regresado a Manta por vacaciones, me han preguntado si volvería a vivir allá, y obviamente siempre he respondido que no, los motivos: tengo mi vida en Quito, tengo mis amigos…

Siempre he sabido que no me gustan los cambios desde ese entonces, no he sido muy buena para hacer amigos nuevos, por lo analítica que soy, más que por la timidez que otros piensan. Me gusta estar con mi gente y compartir tiempo con ellos, en los últimos años las relaciones con amigos se han profundizado más y más cada vez, de modo que se hace muy difícil algún día dejarlos. Han pasado catorce años acá y tengo amistades con ese tiempo.

Recuerdo que desde niña, me atrevía a hacer cosas que de pronto a los otros niños asustaban o ponían nerviosos, me atrevía a declamar, bailar, concursar en diversas actividades, dar opiniones, aún con la timidez que dice, el test sicológico, que poseo; a ir al cuarto oscuro, salir cuando no había luz; todo esto para demostrar que no tenía miedo, ¡y yo sí tenía miedo!, sólo que me lo aguantaba, para demostrar que podía hacerlo…

Hace dos días tomé la decisión de trabajar en otra ciudad, a 8 horas en bus o 40 minutos en avión de acá. Tuve poco tiempo para pensarlo, apenas un día, lo comenté con pocas personas, sin pedir opiniones, solo como comentario. Es una buena oportunidad, pero sé que no es lo máximo, es más bien un tremendo reto, dejarlo todo para cumplirlo, para demostrar(me) que puedo hacerlo. Ayer estaba diciendo que lo hago porque lo necesito, cayendo en algo que acostumbro: “necesito”. Me hizo pensar algo que aprendí hace poco, pero que “olvidé” al instante: “…el que tiene a Dios, nada le hace falta…” Nada necesita…

Ya se han derramado varias lágrimas desde ese día, y me he tragado el triple de esas, he desilusionado a gente que amo con mi decisión y mi forma de decidir. Todavía sé que queda harto dolor por aguantar, no sé si realmente podré hacerlo, alejada de mis amigos y familia. En un ambiente completamente distinto al mío y a lo que me gusta. Sin embargo quiero intentarlo, quiero no sentirme dependiente de la gente que amo, como una prueba (tonta) de “no aferrarme”, quiero realmente depender de Dios que mi relación con él no dependa de las personas… sí sé que es tonto, porque Dios nos llama a tener una comunidad. Ante el temor de que ellos se vayan un día, prefiero hacerlo yo… tantos “razonamientos” estúpidos que pasan por mi cabeza, que prefiero mejor no pensar… como un guerra, unos en contra de los otros, y ambos bandos ciertamente fuertes.

Ayer, mi cumpleaños 28 empezó de una forma muy singular, compartiendo con un amigo especial desde la madrugada, con el pasar de las horas los saludos y las felicitaciones, también los “no te vayas”, “no me dejes”, seguido del llanto de mi madre, las llamadas que eran más que regalos y las llamadas que esperé y nunca llegaron.

Así empezó este nuevo año, con cambios importantes, necesito fortaleza de lo alto para afrontarlos, necesito a mi gente apoyando…

domingo, 28 de marzo de 2010

Cielo

Cielo te has ido
quiero mirarte Cielo, no estás
se ha borrado de mi paisaje, Tú
y contigo el sol y la luna y las estrellas
Cielo, eres esperanza
das vida con solo un soplo de aire, Cielo
quiero alcanzarte un día, pero no estás más
llegar a ti pretendo
En medio de la oscuridad mi vida está, Cielo
eras azul e iluminabas mis días
eras calor después de la noche fría,
eras un sueño mostrándome la gama de astros
que creaste para mí.
Cielo no estás más
desde que te vendí
en mi dibujo estabas por última vez,
mas te vendí
¿Dónde estás Cielo?
¿quién es tu dueño hoy?
o mejor: ¿a quién pertenezco yo? si Tú no estás más
¿qué hace un ave sin cielo?
si yo sólo sé en Ti volar
¿dónde te encuentro? en medio de esta oscuridad
Cielo, sólo vivo donde Tú estás…
Cielo, ya me cuesta respirar
¿y si muero? a ti pretendo llegar, Cielo
con un soplo de aire vida das...

sábado, 27 de marzo de 2010

Aún te amo

Sé que has estado buscándome, llamando, y preguntando por mí a conocidos mutuos, sé que aún me amas y siento que te amo también. La noche llega pronto y parece no tener fin, aún cuando todos están viviendo el día yo quiero seguir durmiendo. Ya no soy la misma si la tristeza se apodera de mí y la culpa está agarrada del alma mía, pero todo eso tú ya lo sabes, sé que abres la ventana para mirarme cuando dejo la casa, mientras estoy caminando, lo he notado de reojo. Echo de menos tu voz, extraño cantar una canción para ti. Aún te amo

Gracia

Cuando no tenía donde ir, tú me diste un lugar Un lugar entre tus brazos, abrazo que no es fugaz Cuando estaba sucia por mi caminar, me...